1. Fortalecer la red y afectos sociales:
el apoyo social y la capacidad de integrarse en cualquier grupo con el que uno
se identifica son básicas para mantener la salud mental. La
voluntad de establecer y fortalecer las relaciones románticas también. Para
muchos neurocientíficos, el amor es una de las actividades más importantes de
la mente, lo que implica, entre otras cosas, la comprensión intelectual y la
disponibilidad emocional.
2. Use la cabeza: sueño y descanso, si
existe un desorden en estas funciones puede atrofiar el cerebro. Para el
ejercicio mental, la mente puede y debe hacer varias cosas a la vez – lea –
tiene los mecanismos para hacerlo, aprovéchelos. Aunque todavía saben muy poco
sobre la enfermedad degenerativa del cerebro se ha observado que afecta más a
las personas que no practican actividades, cada vez tienen menos interés por
actividades intelectuales degradando el estilo de vida. La lectura es una
actividad especialmente propicia para ejercitar la mente, ya que implica varias
habilidades mentales como la concentración, la memoria, el pensamiento
abstracto, la imaginación, etc. Juegos de estrategia también mejoran la memoria
y la red neuronal.
3. Cultivando la Espiritualidad:
independientemente de un credo particular o de la adhesión formal a una
religión en particular, la búsqueda de una dimensión espiritual puede ser la
búsqueda de un mayor sentido a la vida y el mundo, es una manera de mantenerse
“de pie” algunos de sus valores es mantener la nobleza del alma. También
trabaja en la salud: los médicos informan que los pacientes que tienen o buscan
una implicación espiritual responden mejor al tratamiento y son dados de alta
antes.
4. Ejercicio con placer: la actividad
física, entre otras cosas, estimula la producción de sustancias que promueven
el bienestar psicológico,
como las beta-endorfinas (hormonas ligadas a la
sensación de placer). Para una mente sana, no importa mucho el tipo y la
intensidad de la actividad – lo mejor, es aquel ejercicio que le gusta hacer.
La advertencia con actividades que impliquen competencia o requisito de
desempeño, pueden llegar a ser un factor más de estrés. Las mejores
actividades se realizan al aire libre: la exposición a la luz solar es
importante para mantener el equilibrio emocional.
5. Mantener una alimentación sana y
regular: aunque los suplementos dietéticos han demostrado una acción eficaz en
la prevención de la enfermedad, la falta de nutrientes que se encuentran en
algunos alimentos afectan de forma natural el desarrollo y mantenimiento de las
funciones cerebrales. La primera comida del día es la mas importante, es cuando
la hormona cortisol, considerada la “maestra” de otras hormonas, va en aumento,
y es esencial para el buen funcionamiento de la mente.
6. Cuidado del Sueño: dormir bien es
esencial para mantener y equilibrar las funciones del cerebro.
Durante el sueño, además de las áreas que eran hiperactivas durante el día, el
cerebro tiene la oportunidad de activar otras áreas que están subutilizadas,
que, según se cree, ayudan a equilibrar las funciones del cerebro. La cuestión
va mucho más allá del número de horas de sueño, que varía para cada individuo.
Lo importante, dicen los médicos, es asegurar la calidad del sueño. Si no se
sufre de una enfermedad específica, las medidas conductuales (como apagar los
problemas y crear rituales antes de ir a la cama) y ambientales (como una
habitación tranquila y oscura) pueden garantizar una buena noche – y una
“buena” cabeza al despertar.
7. Creación de espacio para uno mismo:
en el día a día, crear oportunidades para tener contacto con el mundo interior,
para escuchar y entender lo que el cuerpo y la mente están pidiendo. Esto puede
ocurrir a través de un proceso de aislamiento, tales como la meditación, o, si
es necesario, con la ayuda de un psicoterapeuta. En cualquier caso, hay que
hacerlo de manera sistemática, organizarse para tener el tiempo para cuidar de
sí mismos y mantenerse saludable.
8 Respirar plenamente: la respiración
diafragmática (que, en la inspiración, conduce el aire a la región del abdomen) es una de las más
simples y eficientes para conseguir un estado de relajación física y mental,
tanto en los métodos de corto y largo plazo. Al empujar el aire en la región
abdominal, expandiéndolo, ayuda aumentar el área de la oxigenación pulmonar y
también oxigenamos mejor el cerebro. Los bebés respiran correctamente de manera
natural, pero la mayoría de las personas llegan a desaprender esta habilidad al
crecer, reemplazándola con la respiración de pecho, respiración corta y
rápida, que se envía en mensaje al cuerpo y la mente en una situación de angustia (dolor en el pecho
causado por la contracción de diafragma) y el peligro (la inducción de
reacciones fisiológicas al estrés). Es decir, la mayoría de nosotros respira de
la manera menos indicada.
9. Ir tras los placeres grandes o
pequeños: deje que su mente este abierta al placer, y recójalo, es una
excelente energía para la salud mental. Respetar los deseos propios, como lo
que mejor se sabe hacer, gratificarse por sus esfuerzos y
logros, crean un círculo virtuoso de buen humor, aumentan el autoestima, la
confianza y el equilibrio mental.
10. Control de Colesterol, la presión,
el estrés, el peso, por último, los mandamientos del corazón sano: los
factores de riesgo cardiovascular culminan no sólo en las enfermedades del
corazón, sino también en las lesiones cerebrales como el ictus y esclerosis
cerebral. Toda la atención dada al corazón también se considera para la
prevención de enfermedades degenerativas como el Alzheimer.
Se agradecen los comentarios y aportaciones sobre el tema.
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